Cupcakes de chocolate con corazón de frambuesa

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¡Chocolateadísimos! Si te gusta el chocolate con extra de chocolate éste es tu cupcake. Para mi gusto quizás un poquito demasiado chocolate, pero el contraste con la frambuesa  ácida y el frosting de queso crema equilibra el exceso de chocolate. He utilizado la misma receta para hacer un pastel de Frozen que ya os enseñaré en unos días. Continue reading “Cupcakes de chocolate con corazón de frambuesa”

Polos de leche merengada

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¡Veranito! ¡Calor! Y … ¡leche merengada! Es curioso, pero durante el resto del año ni nos acordamos de ella, pero con los primeros calores vuelven las costumbres veraniegas y una de las más arraigadas en mi casa es tomar leche merengada.

La hago habitualmente y esta vez he querido dar otra vuelta de tuerca y han salido unos polos de 10.

Así que ya sabéis, hacéis leche merengada y una parte la ponéis en moldes de polo y … ya está, con una receta dos postres.

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POLOS DE LECHE MERENGADA

  • 1 litro de leche
  • 100 grs de azúcar
  • 1 rama de canela
  • 1 cucharada sopera de azúcar glas
  • Piel de un limón
  • 2 claras de huevo
  • Canela en polvo

Ponemos a calentar la leche con el azúcar, una rama de canela y la piel del limón bien limpia.

Hervir un par de minutos y retirar del fuego. Reservar y dejar enfriar completamente.

Preparar  merengue batiendo las claras a punto de nieve con el azúcar glas. Añadirlo a la leche fría mezclando con movimientos envolventes.

Introducir en moldes de polo y congelar. Servir adornado con canela en polvo.

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Vasitos de crema de limón (Lemon curd) helada con chips de limón. Reto Tía Alia.

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Ya hemos dejado atrás el veranito y nos centramos en el otoño. Y ¿cómo lo sabemos? A parte de lo más obvio que es la vuelta a la rutina, el principio del fresquito y los anuncios de ese gran almacén (El Corte Inglés vaya, que va a dar lo mismo que yo les haga propaganda o no) que nos dice que hay que renovar el vestuario y comprar ropa de invierno aunque estemos todavía a 25º, pués como decía, además de todo esto, lo sabemos porque vuelven los retos gastro/blogueros.

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Y el de Tía Alia viene renovado. Al reto en cuestión le ha gustado la vida disipada y no tiene intención de quedarse en un blog de manera fija. Así que irá pululando de uno a otro. Y este mes le ha tocado a Con las zarpas en la masa.

Las dos recetas son, como es habitual, estupendas. Y la dulce tiene un ingrediente al que nunca me resisto: el limón.

Y como es un reto tan liberal, nos permite ser un poco infieles a la receta original y experimentar para dar nuestro toque particular. Así que aquí os dejo mi versión de la Crema helada al limón de Tía Alia.

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VASITOS DE CREMA DE LIMÓN (LEMON CURD) HELADA CON CHIPS DE LIMÓN

Base de galletas

  • 200 grs de galletas
  • 80 grs de mantequilla derretida

Crema de limón helada

  • 500 ml. de leche
  • 4 yemas de huevo
  • 150 grs de azúcar
  • Un trocito de piel de limón
  • 100 grs de lemon curd

Cobertura de gelatina de lemon curd

  • 150 gr. de lemon curd.
  • 3 hojas de gelatina.
  • 50 ml de agua con unas gotas de zumo de limón

Chips de limón

  • 1 limón
  • Azúcar glas

Como los chips de limón necesitan un buen rato de horno los preparamos lo primero para que estén listos al finalizar el postre.

Precalentar el horno a 120 – 130ºC. Cortar rodajas de limón muy finitas (con la mandolina o con un cuchillo bien afilado). Disponer en una bandeja de horno sobre un tapete de silicona o papel de hornear y espolvorear abundante azúcar glas.

Introducir en el horno durante unas 2 horas vigilando y dando la vuelta cuando sea necesario.

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Cuando estén un poco doraditas y caramelizadas sacar del horno y colocar sobre una rejilla para que se sequen y enfríen bien. Reservar.

Seguimos con la base de galletas: ponemos la mantequilla a derretir en el microondas. Con unos 20 segundos (dependiendo de la potencia del micro) será suficiente. Mientras picamos las galletas (trituradora, mortero, metidas en una bolsa y pasando por encima el rodillo … todo sirve). Se mezcla bien con la mantequilla derretida y se cubre el fondo de los moldes pequeños o molde grande si es individual, que utilicemos. Reservar en la nevera.

Para la crema de limón helada se pone a hervir la leche en un cazo con la piel del limón. En un bol a parte se baten ligeramente las yemas con el azúcar. El batido ha de ser muy breve para que las yemas no pierdan el color.

Apartar la leche del fuego y añadir poco a poco a la mezcla de yemas y azúcar. Disponer nuevamente la mezcla en el cazo y llevar al fuego teniendo mucho cuidado en no hacer hervir la mezcla, removiendo continuamente hasta que espese.

Retirar del fuego y añadir el lemon curd.

Verter sobre la base de galletas e introducir en el congelador unas horas hasta que coja cuerpo y podamos cubrir con la gelatina de lemon curd que prepararemos calentando en el microondas los 50 ml. de agua con limón e hidratando en un bol aparte las hojas de gelatina con agua.

Cuando las hojas de gelatina estén hidratadas las escurriremos y mezclaremos con el agua caliente hasta su total disolución. Finalmente añadimos el lemon curd.

Sacar los vasitos del congelador y cubrir con la gelatina.

Si queremos un postre totalmente congelado volvemos a introducirlos en el congelador. Por el contrario, si preferimos una textura más cremosa los podemos dejar en el frigorífico hasta que la gelatina cuaje.

Para servir adornamos con los chips de limón. Yo además tenía unas moras congeladas de este verano y me pareció un buen acompañamiento.

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Helado de té de jazmín con crostoli

 

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Uno de mis (muchos) puntos débiles es el té. Me encanta el breakfast, el chai, el té de jazmín … Y este último al ser tan aromático y con un toque tan sutil a jazmín me pareció muy apropiado para utilizarlo  como ingrediente principal en un helado. Nada más fácil: con una base clásica de crema inglesa y nata obtenemos un helado suave y original apto para todos los paladares pero sobretodo para los amantes del té.

El contrapunto crujiente a la cremosidad del helado lo conseguimos con unas galletas típicas del carnaval italiano: los crostoli. El nombre varía en función de la zona de Italia (frappe, chiacchiere, bugie, intrigoni …) pero el dulce es básicamente el mismo: una fina masa de harina, huevos y mantequilla cortada en pequeñas porciones, frita en aceite y cubierta de una generosa capa de azúcar glasé. Cambié algunas cosillas: anís en lugar de grappa y para armonizar mejor con el helado mezclé con el azúcar glasé  hojas de té trituradas.

Como ya sabéis, colaboro en la revista digital El toque blanche y éste helado es mi aportación del mes de septiembre. Se han publicado dos revistas: la de junio y la de septiembre y son muy interesantes ya que además de recetas se pueden encontrar consejos y artículos gastronómicos. Además, hasta han convocado un concurso de fotografía gastronómica!!!

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HELADO DE TÉ DE JAZMÍN CON CROSTOLI

Para el té de jazmín

  • 150 ml de leche
  • 150 ml de nata
  • 3 yemas
  • 60 grs de azúcar moreno
  • 8 grs de té verde de jazmín

Mezclar la leche con la nata y poner a calentar en un cazo sin que llegue a hervir. Retirar, añadir el té y dejar infusionar durante 30 minutos. Colar y reservar.

Mientras batir las yemas con el azúcar hasta que blanqueen y añadir poco a poco y sin dejar de mezclar la infusión de nata y leche. Llevar al fuego y cocer muy lentamente sin dejar de remover hasta que empiece a hervir y espesar. Retirar del fuego y atemperar.

Colocar el compuesto en la nevera durante 1 hora, cubierto con papel film. Para evitar que haga costra el plástico deberá estar en contacto con la crema.

Pasado este tiempo verter en la heladera y mantecar durante 50 minutos (seguir las instrucciones del fabricante). Si no tenéis heladera, se pone el recipiente en el congelador y se mezcla cada 40 minutos hasta que el helado tenga la consistencia deseada. Y ya está listo para consumir.

Para los crostoli

  • 150 grs de harina
  • 35 grs de mantequilla
  • 35 grs de azúcar
  • 1 huevo
  • 2 cucharadas de anís
  • Ralladura de limón
  • Aceite de oliva suave o de girasol (para freir)
  • Azúcar glasé y hojas de té trituradas

Poner el un bol grande la harina tamizada, la ralladura de limón, el azúcar, la sal, la mantequilla a punto pomada, el anís y el huevo. Mezclar bien con las manos hasta obtener una masa compacta y maleable.

Formar una bola, tapar con papel film y dejar reposar en la nevera durante 1 hora.

Espolvorear la superficie de trabajo con un poco de harina y estirar la masa bien fina con ayuda de un rodillo. Cortar en rectángulos y freír en abundante aceite caliente.

Dejar escurrir sobre un papel de cocina y espolvorear con la mezcla de azúcar glasé y hojas de té trituradas.

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